21 de junio de 2020

Los textos de Historia Natural de Albiñana en el Instituto de Badajoz, 1883-1893.

 
El libro de José Albiñana se utilizó como texto único desde el curso 1883-1884 hasta el curso 1888-1889 y su uso se extendió hasta el curso 1892-1893 junto al texto de Mariano Aguas Monreal que le sucederá. Este manual de José Albiñana reemplaza al texto anterior de Galdo.
La obra de José Albiñana fue empleada el primer curso que se cita por Máximo Fuertes Acevedo y Valeriano Ordoñez Lagarejos y posteriormente desde 1884 por el profesor Mariano Aguas Monreal.


 
Programa de un curso de historia natural, José Albinana, 1881
 Portada y portadilla. BNE Biblioteca Nacional de España
 

Suponemos que el manual que se muestra arriba podría haber sido la utilizada los primeros años 1883-? en el Instituto Provincial de Badajoz. Las memorias consultadas son poco explícitas con el título del libro utilizado, de forma muy escueta, solo se especifica Albiñana.
Es interesante hacer notar que en el prólogo de esta segunda edición se encuentran algunos consejos para que los profesores puedan facilitar al alumnado seguir la asignatura, incidiendo en la necesidad de que el proceso sea eminentemente práctico:
 
... nos hemos resuelto emplear en la obra dos caracteres de letra, de los cuales, el mas grueso significa lo que suponemos imprescindible para los alumnos de 2ª enseñanza...

...preferimos, describir pocos géneros y especies de manera que puedan ser reconocidos por los alumnos a citar muchos nombres sin caracterizar nada, defecto de que suelen adolecer las obras elementales...

Estúdiense en la Mineralogía las formas cristalinas con los modelos a la vista y pasando de mano en mano de los alumnos; hágase por estos el ensayo de los caracteres para lo cual, si es posible, deben proveerse del correspondiente estuche mineralógico, e inténtese que clasifiquen algunas especies que antes hayan descrito...

En Botánica, amén de buenas láminas, procúrese, en cuanto posible sea, presentar los ejemplares naturales para el estudio de la morfología...Será conveniente encargar, mejor aun, exigir a los alumnos busquen por sí los ejemplares ...enseñándoles a prepararlos en herbarios...

En Zoología, deben procurarse láminas grandes y detalladas, lo cual no es difícil; pero en el estudio de la parte descriptiva los ejemplares a la vista suplirán la deficiencia de las láminas...

Respecto a la Geología bastará conocer las causas de los fenómenos terrestres, unas cuantas rocas importantes y la cronología de los terrenos.
 
 
Y a la hora de programar los contenidos:
 
...de elegir un orden preferimos el que nos marca la misma naturaleza,...primero el reino inorgánico después el vegetal y el animal por ultimo...terminando con las nociones de Geología que, aun breves, requieren el estudio previo de las otras partes de la asignatura.
 
Desde un principio, este autor, en todos sus manuales mantiene un criterio concordista entre la ciencia y la biblia a la hora de explicar el origen de las especies. Es así como aparece en su obra reseñada más arriba de 1881, en la 4º edición de los Elementos de Historia Natural de 1889 y en los Cuadros de Historia Natural de 1894. Los dos primeras obras pueden haber sido las utilizadas en nuestro instituto.
 


Portadilla de la 4ª edición de los Elementos de Historia Natural
 y Fisiología e Higiene de 1889.

Han pasado cerca de 30 años de la aparición de la obra de Darwin y en los manuales citados se sigue manteniendo una visión creacionista
  
En las páginas que siguen a continuación, tomadas de los Cuadros de Historia Natural de 1894, queda clara esta idea. En las obras anteriormente citadas de este autor, de 1881 y 1889 se encuentran textos muy similares.
 
 

En el tercer Dia separó Dios las aguas de las tierras (elemento árido), haciendo que éstas produgesen gérmenes, hierbas y árboles etc.  

Llegó el quinto día ó periodo, apareciendo por la voluntad divina los animales, los peces y reptiles primero, después las aves.

Viene por fin el dia ó periodo sexto, último de la Creación, y en él ordenó el Señor que la tierra produgera animales vivientes, los reptiles, los domésticos y las bestias salvages; hizo, además, al hombre d su imagen y semejanza.


Es muy curiosa la elección del texto de Albiñana en 1883, cuando la ciudad de Badajoz se encontraba en plena polémica entre el director del instituto Máximo Fuertes Acevedo y  el canónigo Ramiro Fernández Valbuena por la publicación de la obra del Dr. Fuertes “El darwinismo, sus adversarios y sus defensores”. Recordemos que esta polémica acabó con un cese temporal de funciones para el director desde 21 de febrero de 1884 hasta el 16 de diciembre de 1885.

Finalmente, Albiñana citaría a Darwin en la cuarta edición de sus Elementos de Historia Natural y Fisiología e Higiene, de 1889, diciendo que era un naturalista moderno que sostenía la variabilidad de las especies en virtud de las influencias que incesantemente tendían a modificar los organismos; sin embargo sigue atribuyendo su origen a la intervención divina.
 

5 de mayo de 2020

Google lens como herramienta de identificación de imágenes

Hemos empezado un repaso de todas las imágenes de nuestra colección de placas de linterna con el propósito de completar la información sobre aquellas ubicaciones que no habíamos podido identificar hasta la fecha.
Estamos utilizando Google Lens que es el sistema de reconocimiento de imágenes de Google. Se trata de una herramienta de software o aplicación móvil de inteligencia artificial multimodal con reconocimiento de imagen que fue presentada por primera vez en 2017, y que ha sido posteriormente muy potenciada. Su trabajo consiste, básicamente, en mostrar imágenes similares a las fotos cuestión.
 

 

Presentamos a continuación el proceso de identificación para la placa de linterna BBpla085 cuyo anverso estaba registrado como: 148. En un barco soltando globos ¿para estudiar la atmósfera? 
 
 
Arrastramos la imagen de nuestra placa de linterna a Google lens.

Una vez seleccionado el marco de búsqueda, comienza el análisis visual, y automáticamente se muestran más abajo las páginas con imágenes similares. 

 
Finalmente, un estudio más detallado nos lleva a una identificación mucho más certera: 
 
 
Campaña científica de la "Princesa Alicia".
El Príncipe de Mónaco dirige el lanzamiento de un globo meteorológico.
Principios, siglo XX 
© Getty - Culture Club/Bridgeman  
 
De la misma forma hemos identificado la fotografía en nuestra placa de linterna BBpla084. En este caso se trata de:
 

Campaña científica "Princesa Alicia".
 El Príncipe de Mónaco ayudando a lanzar cometas.
 
Tanto una como otra placa pensamos que fueron tomadas por el procedimiento de copia fotográfica desde el original impreso (libro o revista). Por su factura, el detalle tosco de los marcos que encuadran el motivo,  parecen realizadas por un fotógrafo aficionado, quizás por un profesor para ilustrar sus lecciones. Estas copias podrían haber sido tomadas alrededor de 1910/1920. Las placas de linterna comercializadas por distintas editoras, adquiridas por compra, tienen un acabado mucho más cuidado y profesional.
 
Estas dos fotos nos acercan a los inicios de la oceanografía: las expediciones de Alberto I de Mónaco
En total, fueron 28 las campañas realizadas entre 1885 y 1915 bajo su patrocinio y con su participación, recorriendo el Mediterráneo y el Atlántico Norte, desde Cabo Verde hasta Spitsbergen.
Uno de los buques utilizado en estas campañas bautizado Princesse Alice en honor a su segunda esposa navegó entre 1891 a 1897. Llevó a cabo siete campañas, en el Mediterráneo y especialmente en el Atlántico templado cerca de las Azores.
Más tarde, un segundo buque (noviembre de 1897), recibe el mismo nombre que el yate anterior, permitiendo doce campañas más, hasta 1910, cuatro de ellos tienen lugar en Spitsbergen. 

Los resultados de todas las investigaciones se publican en 110 folletos titulados "Résultats des campagnes scientifiques accomplies sur son yacht par Albert Iᵉʳ, Prince Souverain de Monaco" que se pueden consultar aquí

Suponemos que las fotografías se publicarían por primera vez en alguno de estos 110 volúmenes, la tarea de localizar esos originales queda pendiente.

15 de marzo de 2020

EL Manual de Historia Natural de Galdo en el Instituto de Badajoz.

 
Desde su fundación hasta principios del siglo XX, en el Instituto provincial de Segunda Enseñanza de Badajoz, solo se manejaron tres libros de texto en la asignatura de Historia Natural.
El primer texto utilizado del que tenemos constancia es el Manual de Historia Natural: obra escrita para uso de los alumnos de la segunda enseñanza en las Universidades, Institutos y Colegios por Manuel María José de Galdo.
Esta obra fue el primer manual de historia natural escrito en castellano y es el texto más demandado a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX para seguir esta disciplina.  Fue la obra elegida por muchos catedráticos de instituto en nuestro país para impartir sus clases.

Esta obra comienza a utilizarse en el curso 1858-1859 (no hemos podido consultar memorias anteriores) y pensamos que se mantiene como texto único hasta el curso 1882-1883. Un recorrido docente de 25 años que se puede seguir en el registro de memorias consultadas*.
 

* curso 1858-1859 (primera memoria disponible) hasta curso 1866-1867, 1872-1873, 1873-1874, 1874-1875, 1875-1876, 1876-1877, 1877-1878, 1878-18791880-1881, 1881-18821882-1883. En verde, refrendo en memorias. En naranja, sin referencias a libros de texto en las memorias de esos cursos

La primera edición de esta obra fue publicada en 1948. Le siguieron otras nueve, hasta completar un total de diez ediciones. Las seis primeras sin ilustraciones, a partir de la séptima edición se incluyen figuras, en este caso con 342 grabados intercalados en el texto.
 

En el instituto de Badajoz se podrían haber utilizado las 8 primeras ediciones.  A partir de 1865 la referencia sería esa séptima edición, provista de grabados intercalados en el texto.
 
  
 Portada de la séptima edición del Manual de Historia Natural de Galdo de 1865.
 La primera edición ilustrada, con 342 grabados como se puede leer en el anuncio.

El responsable de impartir clases de Historia Natural, utilizando el manual de Galdo durante ese largo período de casi 25 años fue el profesor/catedrático Dº Valeriano Ordoñez de Adrián. 
 
En la actualidad, acostumbrados a la "dictadura de las imágenes", nos resulta muy difícil concebir cómo se impartían esas clases, aún más, cómo esos alumnos eran capaces de retener y procesar toda esa información sin ni siquiera la figura del mineral, la planta o el animal estudiado en su libro de texto. 
Evidentemente, la aparición de ilustraciones en los libros de texto supuso una gran ayuda al proceso educativo.Los autores de esos primeros manuales ilustrados asumieron rápido que la presencia de figuras y grabados ayudaba a la comprensión y al conocimiento.
Si tomamos cómo referencia esta séptima edición, la primera ilustrada, del manual de Galdo podemos deducir ese gran paso adelante:
 
La clasificación zoológica, por ejemplo de las aves, se abordaría más fácilmente
 apoyándose en la modesta colección de animales naturalizados.

Se realizarían prácticas de botánica visitando el jardín que, a tal efecto, 
se había construido en el curso 1860-61.
 
Se desvelaban los secretos de la paleontología ayudados por la colección 
 de 91 fósiles donados por Dº Nicolas Díaz Pérez en 1873
  que habían sido expuestos en la Exposición Nacional ese mismo año.

Se iniciaba a los alumnos en los principios básicos del sistema nervioso 
en plena efervescencia del debate entre localizacionistas y holistas, alrededor de 1870-1880. 
 
Nótese en esta séptima edición como el libro se hace más voluminoso, pasa de 485 a 622 páginas, y como el autor, en un esfuerzo de síntesis, remarca lo esencial de cada párrafo  impreso en letra cursiva, a modo de resumen.
 
Analizando los avances fundamentales en las ciencias naturales que tuvieron lugar durante los cuarenta años que transcurrieron desde la primera edición y la última del manual, o sea entre 1849 y 1888, sorprende que en ese manual no quedaran recogidos en ninguna de las ediciones del mismo ni la teoría celular (1838-1839, 1855), ni la teoría de la evolución de las especies por medio de la selección natural (1859).
 
Como ejemplo, cuando se habla de la formación del globo:
 
... que como obra del Supremo Hacedor acatamos en ella su infinita sabiduría sin atrevernos a sentar proposición alguna, que demuestre el modo y forma de esta Creación. 
 
 
En el último párrafo del manual se afirmaba de la primera a la séptima edición: 
 
 
Sin embargo, Galdo un año antes de fallecer, expresó su convicción darwinista. En 1894 publica la novísima edición de Elementos de Historia Natural donde por primera vez cita a Darwin, y no incluye la concordancia entre la religión y la ciencia en sus contenidos, como había venido haciendo anteriormente.